miércoles, 13 de marzo de 2013

La contracultura


Cuando los miembros de una cultura se oponen a las normas, valores y principios establecidos y reconocidos por la mayoría de sus integrantes, forman lo que se denomina contracultura o cultura alternativa. Estas personas no sólo desdeñan los valores oficiales vigentes, sino que definen y reafirman nuevas pautas culturales que determinan una identidad propia con valores alternativos a los instituidos.
La contracultura nace como un rechazo hacia los aspectos dominantes de la sociedad en la que aquella se genera, y su objetivo es, sobre todo, la simple oposición y no tanto la transformación de esa sociedad.
Las contraculturas anteponen las opciones personales a las acciones colectivas. Por eso, finalmente  sus miembros no modifican la estructura social a la cual cuestionan. Este fenómeno -sumado al hecho de que sus conductas no responden a una organización compleja y considerando la debilidad de sus propuestas o su falta de fuerza política- hace que las contraculturas duren muy poco y que, muchas veces, terminen siendo absorbidas por los valores establecidos.
Un ejemplo de contra cultura es el movimiento punk, que nació en Gran Bretaña entre 1976 y 1977 como oposición a la decadencia de la cultura rock y hippie. Su estilo está determinado por la necesidad de impactar, sorprender  incomodar y molestar, pero no por una motivación que lleve al cambio de las organizaciones sociales. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario